El incremento del precio de la vivienda y la dificultad de los jóvenes para ahorrar están provocando un aumento de las donaciones en vida. Cada vez más padres y abuelos deciden adelantar parte de la herencia para ayudar a sus hijos y nietos a acceder a una casa.
María López, abogada de Vigo, asegura a Antena 3 Noticias que esta práctica se ha convertido en algo habitual en su despacho. Según explica, recibe semanalmente varios casos de familias que donan dinero a sus descendientes para facilitar la compra de una primera vivienda, ante la falta de capacidad de ahorro de los jóvenes.
Los datos del Colegio General del Notariado reflejan esta tendencia. Durante el último año se realizaron más de 225.000 donaciones de este tipo en España, una cifra récord. La mayoría consisten en transferencias económicas, aunque en algunos casos también se entregan viviendas directamente.
Muchas familias consideran que prefieren ayudar en vida a sus hijos y nietos para que puedan disfrutar ahora de ese apoyo económico. La imposibilidad de reunir el 20% necesario para la entrada de una hipoteca se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la emancipación juvenil.
Los expertos creen que esta práctica seguirá creciendo. El asesor fiscal Santiago Barba señala que antes muchas de estas ayudas se realizaban sin declararse oficialmente, pero que el mayor control de la Agencia Tributaria está llevando a las familias a formalizar las donaciones y pagar los impuestos correspondientes.
Precisamente la carga fiscal es uno de los factores que más dudas genera entre quienes quieren ayudar a sus familiares. Algunas personas consideran excesivos los impuestos asociados a estas operaciones, aunque aun así muchas optan por asumirlos para facilitar el acceso a la vivienda de las nuevas generaciones.
De cara al futuro, los expertos prevén que esta tendencia no solo se mantenga, sino que continúe al alza mientras el precio de la vivienda no dé tregua. La donación en vida se ha consolidado como la principal herramienta de auxilio ante el bloqueo habitacional, transformando el modelo de sucesión tradicional en España: ya no se espera al fallecimiento para repartir los bienes, sino que se utilizan cuando la necesidad de la familia es más crítica.