Las tensiones en Oriente Próximo han vuelto a aumentar después de que un portavoz del Ejército de Irán advirtiera este domingo de posibles consecuencias para los países que respalden las sanciones impulsadas por Estados Unidos contra Teherán.
El general de brigada Akrami Nia aseguró que cualquier Estado que siga la línea de Washington y adopte medidas contra la República Islámica “enfrentará dificultades” para atravesar el estratégico estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores marítimos del comercio energético mundial.
Las declaraciones llegan en un contexto de máxima tensión regional pese al alto el fuego alcanzado a principios de abril tras semanas de enfrentamientos entre Irán, Estados Unidos e Israel. Aunque actualmente no hay intercambio directo de fuego, el portavoz militar iraní insistió en que Teherán continúa considerándose en “estado de guerra”.
“No existe confianza hacia Estados Unidos”, afirmó el portavoz, quien aseguró además que las fuerzas iraníes mantienen el mismo nivel de vigilancia militar y seguimiento sobre sus adversarios pese a la tregua actualmente en vigor.
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, concentra una parte esencial del tráfico marítimo de petróleo y gas del planeta, por lo que cualquier amenaza sobre su estabilidad suele generar preocupación internacional y tensión en los mercados energéticos.
Akrami Nia defendió también que la ofensiva militar lanzada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel no logró alterar el sistema político iraní ni debilitar la estructura interna del país. Según sostuvo, la operación provocó el efecto contrario y reforzó la cohesión nacional.
El portavoz atribuyó además el mantenimiento del alto el fuego a la resistencia iraní y a la mediación diplomática impulsada por Pakistán, país que participó en las negociaciones que permitieron frenar temporalmente la escalada militar en la región.