El enfrentamiento entre el Gobierno central y el Ejecutivo canario por la llegada del crucero MV Hondius a Tenerife ha escalado este sábado después de que el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, acusara al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, de “hacer política” y “boicotear una operación de importancia mundial”.
Durante una intervención en televisión, Padilla criticó duramente la negativa de Clavijo a autorizar el fondeo del barco en aguas canarias y restó importancia a los temores expresados por el Ejecutivo autonómico sobre un posible riesgo sanitario.
“Esa idea de un ratón infectado saltando de un barco para nadar 200 metros y escalar el muelle para colonizar Tenerife no es un riesgo”, afirmó el dirigente sanitario, que insistió en que los pasajeros y tripulantes afectados permanecen asintomáticos y que no existe presencia de roedores a bordo.
Además, recordó que el hantavirus detectado está asociado a roedores de montaña y no marítimos, y defendió que el riesgo de transmisión a la población es “remoto”. En este sentido, aseguró que los protocolos activados cuentan con el respaldo de expertos internacionales y forman parte de una operación coordinada con 23 países dentro del mecanismo europeo de protección civil.
Padilla también subrayó que el operativo se está desarrollando “en tiempo récord” y defendió la actuación de las autoridades sanitarias españolas ante una crisis que mantiene bajo vigilancia internacional al buque.
Las declaraciones del secretario de Estado llegaron poco después de que Clavijo reiterara públicamente su rechazo al fondeo del crucero en Tenerife. El presidente canario aseguró que no quiere ser “cómplice de algo que pone en peligro la seguridad sanitaria” del archipiélago y lamentó la falta de información trasladada por el Gobierno central.
Según explicó, el Ejecutivo autonómico no dispone de informes suficientes que garanticen un “riesgo cero” para la población canaria, aunque confirmó que las autoridades regionales recomiendan que el barco permanezca el menor tiempo posible en aguas de las islas.
La crisis del MV Hondius continúa así elevando la tensión política entre Madrid y Canarias mientras se ultiman los preparativos para el desembarco escalonado y la repatriación de los pasajeros afectados.