La tensión vivida tras el encuentro entre el FC Andorra y el Albacete Balompié ha terminado teniendo importantes consecuencias disciplinarias. El Comité de Disciplina de la Real Federación de Fútbol decidió imponer una severa sanción a Gerard Piqué tras considerar inapropiada su conducta con el equipo arbitral una vez finalizado el partido.
El exjugador del FC Barcelona deberá cumplir seis partidos de suspensión y además permanecerá dos meses inhabilitado. La resolución considera que su comportamiento excedió los límites permitidos dentro del ámbito deportivo y señala que mantuvo una actitud intimidatoria hacia el árbitro principal durante varios momentos posteriores al encuentro.
Según el informe disciplinario, Piqué protestó de forma insistente decisiones arbitrales relacionadas con el desarrollo del partido y siguió al colegiado por la zona del túnel de vestuarios mientras realizaba reproches sobre su actuación. El organismo entiende que las palabras y la actitud del exfutbolista tuvieron un tono especialmente grave, motivo por el cual la sanción se sitúa por encima de los mínimos habituales.
Uno de los aspectos más llamativos de la resolución es que el Comité de Disciplina considera que Gerard Piqué ejerce funciones directivas reales dentro del FC Andorra, aunque oficialmente no aparezca registrado con un cargo orgánico dentro del club.
La federación señala que su presencia habitual en zonas restringidas, su participación en decisiones relacionadas con el equipo y la permisividad del propio club son pruebas suficientes para entender que mantiene un rol de liderazgo institucional. Esto implica que queda sometido plenamente a la normativa disciplinaria de la federación española.
Además, el organismo destacó especialmente una frase pronunciada presuntamente por Piqué durante los incidentes, interpretando que contenía un carácter intimidatorio. Esa valoración fue clave para justificar una sanción más contundente.
El castigo no afecta únicamente al excentral azulgrana. Otros miembros del FC Andorra también han recibido sanciones importantes, entre ellos el director deportivo Jaume Nogués y el delegado Cristian Lanzarote. Incluso el presidente del club, Ferrán Vilaseca, ha sido suspendido durante varios meses.
La resolución también supone un serio aviso para el FC Andorra. Disciplina considera que este tipo de episodios no son hechos aislados y advierte que durante la temporada ya se habían producido situaciones similares relacionadas con comportamientos inapropiados hacia árbitros y oficiales.
Por ello, el club ha recibido una multa económica y la clausura parcial de determinadas zonas VIP de su estadio durante dos encuentros. Además, la federación lanzó una advertencia muy clara: si vuelven a repetirse incidentes de este tipo, el equipo podría sufrir una deducción de puntos en la clasificación.
Todo este episodio vuelve a colocar a Gerard Piqué en el centro de la polémica. El exfutbolista, acostumbrado a ocupar titulares tanto dentro como fuera del terreno de juego, afronta ahora uno de los castigos más duros desde que inició su etapa vinculada al FC Andorra.