El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este sábado el inicio de una misión de desminado en el estrecho de Ormuz por parte de la Marina estadounidense, en un contexto de creciente tensión internacional y mientras avanzan contactos diplomáticos entre Washington e Irán en Islamabad.
Según el mandatario, la operación tiene como objetivo “limpiar de minas” una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, por la que transita una parte clave del suministro energético global. Trump ha asegurado que la medida beneficiará a numerosos países, entre ellos China, Japón, Corea del Sur, Francia y Alemania.
El anuncio ha sido realizado a través de su red social, donde el presidente estadounidense ha reiterado su visión sobre la situación militar iraní, afirmando que sus capacidades defensivas y ofensivas han quedado prácticamente neutralizadas tras los recientes enfrentamientos.
En ese mismo mensaje, Trump ha insistido en que la principal amenaza actual en la zona es el riesgo de que algún buque pueda verse afectado por minas submarinas, lo que justificaría la puesta en marcha de esta operación naval.
Sin embargo, por el momento no existe confirmación oficial por parte de Irán sobre este despliegue en Ormuz ni sobre la supuesta cooperación en la misión. De hecho, fuentes citadas por medios estadounidenses apuntan a que varios buques de la Marina de EEUU habrían cruzado el estrecho recientemente en una acción no coordinada con Teherán.
El anuncio se produce en paralelo a las conversaciones de paz que delegaciones de alto nivel de Estados Unidos e Irán mantienen en la capital de Pakistán, un proceso diplomático aún en fase inicial y marcado por la desconfianza entre ambas partes.