El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó este lunes la muerte de Mayid Jademi, jefe de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria de Irán, y Asqar Baqeri, comandante de la Fuerza Quds, como resultado de ataques llevados a cabo en el marco de la ofensiva conjunta con Estados Unidos iniciada a finales de febrero.
Netanyahu calificó a Jademi como «una figura clave del régimen iraní» y destacó que Baqeri estaba al mando de la sección 840 de la Fuerza Quds, responsable de ataques contra ciudadanos israelíes y judíos en distintos puntos del mundo.
«Actuamos con fuerza y determinación para neutralizar cualquier amenaza a nuestros ciudadanos o al Estado de Israel», afirmó el mandatario, subrayando que la ofensiva continuará hasta que se cumplan todos los objetivos de la guerra.
Por su parte, Irán confirmó la muerte de Jademi, describiéndola como un ataque criminal estadounidense-sionista, y señaló que Baqeri, que lideraba operaciones especiales desde 2019, había participado en acciones contra objetivos israelíes y estadounidenses en Oriente Medio.
Según las fuerzas iraníes, ambos mandos estaban implicados en operaciones en Siria, Líbano e Israel, y habían coordinado ataques que afectaron a fuerzas israelíes y a la región de amortiguación en Siria bajo el régimen de Bashar al-Assad.
Este episodio marca un nuevo capítulo en la escalada militar entre Israel e Irán, en medio de tensiones regionales y operaciones conjuntas con Estados Unidos.