El mando naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica ha advertido este domingo de que el estratégico Estrecho de Ormuz “jamás volverá a ser como era”, en referencia al aumento de la tensión con Estados Unidos y Israel tras la ofensiva conjunta contra objetivos iraníes el pasado 28 de febrero.
En un mensaje difundido en redes sociales, el mando naval señaló que este cambio afectará “especialmente a Estados Unidos e Israel” y aseguró que la armada de la Guardia Revolucionaria está ultimando los preparativos para lo que describe como “un nuevo orden en el golfo Pérsico”.
Las declaraciones se producen después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzara una dura advertencia a las autoridades iraníes por el bloqueo parcial del tránsito marítimo en la zona. El mandatario aseguró que, si Teherán no reabre completamente la navegación, su país responderá con un ataque contra infraestructuras estratégicas.
Desde Teherán, el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, advirtió de que un ataque estadounidense contra centrales eléctricas iraníes sería considerado un crimen de guerra. Al mismo tiempo, mensajes difundidos por la televisión estatal IRIB atribuidos al líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, insisten en que el estrecho “debe seguir cerrado”.
Mientras tanto, la agencia oficial Fars News Agency informó de que en las últimas 24 horas solo 15 buques han cruzado el estrecho con autorización de Irán, aproximadamente un 10 % del tráfico habitual antes del inicio de las actuales hostilidades.
El Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas, por lo que cualquier alteración en su funcionamiento tiene un impacto inmediato en los mercados energéticos y en la seguridad internacional.