El Ejército de Israel ha atacado este viernes la principal instalación iraní para la producción de misiles y minas navales en la ciudad de Yazd, como parte de la ofensiva iniciada el 28 de febrero junto a Estados Unidos.
El lugar era utilizado para el diseño, ensamblaje y almacenamiento de misiles avanzados para su lanzamiento desde barcos, submarinos y helicópteros, y su destrucción supone un duro golpe a las capacidades de la Armada iraní.
Este ataque se suma al asesinato del comandante Alireza Tangsiri y otros altos cargos en Bandar Abbas, así como a operaciones contra infraestructuras de armas y sistemas de defensa en Teherán y el oeste de Irán.
Las Fuerzas de Defensa de Israel indicaron que estas acciones buscan reducir la capacidad de ataque de Irán, sin dar detalles sobre posibles víctimas.