Las autoridades de Estados Unidos han anunciado la decisión de levantar las sanciones al petróleo procedente de Irán «cargados en buques a partir del 20 de marzo», según detalla el Departamento del Tesoro estadounidense.
EEUU publica así una licencia que autoriza a la compra y venta del otro negro iraní «a corto plazo» y con un «alcance muy específico», permitiendo liberar 140 millones de barriles de petróleo en medio de la subida de los precios del combustible por la guerra en Oriente Próximo y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Este respiro momentáneo a las sanciones se limita «estrictamente» al petróleo que ya está en tránsito y no permite «nuevas compras ni producción», asegurando el secretario del Tesoro, que Irán «tendrá dificultades para acceder a los ingresos generados».
Esta decisión forma parte de los esfuerzos que la Casa Blanca está llevando a cabo para introducir crudo en el mercado global. «Utilizaremos el petróleo iraní contra Teherán para mantener el precio bajo», ha señalado Bessent.
A nivel mundial, el conflicto está generando una escalada generalizada de los precios como consecuencia de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán. Desde el pasado 28 de febrero, cuando todo comenzó, la República Islámica ha lanzado ataques contra los buques que navegan atravesando el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde pasa la cuarta parte del comercio marítimo de petróleo a nivel mundial.