El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que el Ejército estadounidense ha efectuado un bombardeo sobre la estratégica isla de Jark, en Irán, si bien ha señalado que no ha atacado su infraestructura petrolera «por decencia».
«Hace unos instantes, bajo mis órdenes, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha llevado a cabo uno de los bombardeos más potentes de la historia de Oriente Próximo y ha destruido por completo todos los objetivos militares de la joya de la corona de Irán, la isla de Jark«, ha anunciado en Truth Social, donde ha asegurado que «por decencia, (ha) decidido no destruir la infraestructura petrolera de la isla».
El inquilino de la Casa Blanca ha amenazado en cambio con «reconsiderar» la ejecución de ataques contra la industria petrolera de la isla si Irán u otro país interviene en «el paso libre y seguro de los buques por el estrecho de Ormuz.
En este sentido, ha defendido que las fuerzas iraníes han quedado «sin
capacidad alguna» para poder defenderse de los ataques estadounidenses. «¡No hay nada que puedan hacer al respecto!», ha espetado el mandatario
norteamericano.
«Irán nunca tendrá un arma nuclear, ni tendrá la capacidad de amenazar a los Estados Unidos de América, a Oriente Próximo ni, de hecho, al mundo. Las Fuerzas Armadas de Irán, y todos los demás involucrados con este régimen terrorista, harían bien en deponer las armas y salvar lo que queda de su país, ¡que no es mucho!», ha aseverado en su mensaje.
El mandatario ha publicado un vídeo de bombardeos poco después del
anuncio y ha indicado que los planes iraníes de «apoderarse» de toda la región de Oriente Próximo y «aniquilar por completo» a Israel han fallado, «al igual que Irán».
Un portavoz de Cuartel General Central de Khatam al Anbiya (KCHG), según recoge la televisión estatal iraní, ha amenazado con ataques contra toda infraestructura petrolera de Oriente Próximo en la que participe cualquier empresa estadounidense.
«Toda la infraestructura petrolera, económica y energética perteneciente a
compañías petroleras de la región que tengan acciones estadounidenses o
cooperen con los Estados Unidos será destruida inmediatamente y convertida en cenizas», asegura el mensaje emitido «en respuesta a las declaraciones del presidente agresor y terrorista de Estados Unidos».
Fuentes iraníes han declarado que el ataque contra la isla de Jark no ha
destruido ninguna infraestructura petrolera a pesar de que se han notificado alrededor de 15 explosiones en el enclave que habrían provocado una densa columna de humo, según recoge la agencia Fars.