Desde Bruselas, tras participar en el Consejo Europeo, el jefe del Ejecutivo trasladó un mensaje de apoyo directo a las víctimas y a sus familias y prometió que el Estado pondrá todos sus recursos a disposición de los afectados. «Vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para ayudarles», afirmó ante los medios.
Sánchez insistió en que el Gobierno no esperará a que concluyan las investigaciones para actuar y dejó claro que asumirá las consecuencias que se deriven de los informes técnicos. «Asumimos todas las responsabilidades, como estamos haciendo desde el primer momento», subrayó.
El presidente defendió la seguridad del sistema ferroviario español, especialmente la red de alta velocidad, aunque reconoció que el impacto humano de lo ocurrido es irreparable. «El daño es enorme, pero las víctimas no van a estar solas», remarcó.
También pidió coordinación entre administraciones y apeló a la colaboración institucional para esclarecer lo ocurrido cuanto antes. En ese sentido, agradeció la rápida respuesta de sanitarios, bomberos, fuerzas de seguridad y voluntarios, a quienes atribuyó «la mejor cara del país en los momentos más duros».
Mientras avanzan las investigaciones judiciales y técnicas, el Ejecutivo insiste en que la prioridad inmediata es la atención a los heridos, el acompañamiento psicológico a las familias y la reparación de las infraestructuras dañadas.
El mensaje de La Moncloa es claro: apoyo a las víctimas, transparencia en los datos y rendición de cuentas cuando se determinen las causas.