Catalunya recupera poco a poco el pulso ferroviario. Renfe ha restablecido desde las 06:00 horas de este viernes el servicio en todas las líneas de Rodalies después de dos jornadas prácticamente en blanco, con estaciones cerradas, andenes vacíos y miles de viajeros obligados a buscar alternativas por carretera o aire.
Los primeros trenes han vuelto a salir a primera hora de la mañana, aunque la normalidad todavía no es completa.
La línea R1 arrastra demoras que, en algunos tramos, superan la media hora. En la R4, los usuarios no pueden viajar en tren entre Martorell y Sant Vicenç de Calders y deben continuar el trayecto en autobús, lo que alarga los tiempos de desplazamiento.
También hay ajustes en los servicios regionales. Mientras la mayoría de corredores operan con normalidad, la R15 mantiene transporte alternativo por carretera entre Reus y Ribarroja.
El resto de líneas —R11, R13, R14, R16, R17 y los servicios RT y RL— circulan sin incidencias destacadas.
Tras dos días de interrupción total, la reapertura supone un alivio para miles de trabajadores y estudiantes que dependen a diario del tren para moverse por el área metropolitana y el resto del territorio. Aun así, la jornada arranca con prudencia: retrasos, transbordos forzosos y esperas más largas de lo habitual.
La red vuelve a funcionar, pero todavía no a pleno rendimiento.