El mar ruge en el norte y el viento vuelve a golpear con fuerza.
España afronta este viernes una jornada marcada por el temporal, con catorce comunidades autónomas y Ceuta bajo aviso meteorológico por lluvia, nieve, viento o mala mar.
El punto más delicado está en Galicia, donde el oleaje ha obligado a activar el nivel rojo. En A Coruña y Pontevedra se espera mar combinada del noroeste con olas que pueden alcanzar entre ocho y nueve metros, alturas poco habituales incluso para la costa atlántica.
El resto del Cantábrico tampoco se libra. Asturias, Cantabria y el País Vasco mantienen avisos importantes por fuerte oleaje, con rompientes violentas y mar muy agitada. Salir a pasear por diques y espigones, advierten los servicios de emergencia, puede convertirse en un riesgo.
Pero el temporal no solo llega por mar.
La borrasca arrastra aire frío y deja nevadas en amplias zonas del interior. La nieve caerá en cotas cada vez más bajas a lo largo del día, primero en montaña y después en áreas de meseta. Provincias de Castilla y León, el interior de Galicia y puntos del sistema Ibérico amanecen pendientes de acumulaciones que pueden complicar carreteras secundarias y puertos de montaña.
También el sur mira al cielo. En el entorno del Estrecho y Andalucía occidental se esperan lluvias intensas y persistentes, mientras que el viento soplará con rachas fuertes en litorales y zonas elevadas.
El descenso térmico será notable en buena parte del país. En la mitad norte, el frío se dejará sentir al caer la tarde, con heladas débiles en la meseta y más severas en montaña. León podría registrar las mínimas más bajas, por debajo de los cero grados.
El mapa dibuja, en definitiva, una jornada de invernal: paraguas en el sur, cadenas en el interior y puertos cerrados en el norte de la península. Un viernes de precaución, con la vista puesta en el mar y en las carreteras.