Dormir mal no siempre se nota al despertar. A veces, el cansancio se normaliza, los ronquidos se restan importancia y la somnolencia se atribuye al ritmo de vida. Sin embargo, detrás de estos síntomas cotidianos puede esconderse un problema serio de salud. La apnea del sueño continúa siendo una de las enfermedades respiratorias más infradiagnosticadas en España, según advierte la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).
Las estimaciones de los especialistas son claras: más de dos millones de personas podrían padecer apnea del sueño sin tener un diagnóstico, mientras que solo unas 600.000 reciben tratamiento. Esta diferencia refleja un problema estructural. Muchas personas conviven durante años con la enfermedad sin saberlo.
La apnea del sueño, conocida clínicamente como síndrome de apneas e hipopneas del sueño (AOS), se caracteriza por interrupciones repetidas de la respiración mientras dormimos. Estas pausas provocan una bajada del oxígeno en sangre y un descanso fragmentado, aunque la persona no siempre sea consciente de ello. El resultado es un sueño poco reparador y una fatiga constante durante el día.
Los expertos alertan de que su prevalencia crece cada año entre un 8 y un 10 por ciento. Además, no se trata solo de dormir mal. La apnea del sueño se asocia a hipertensión, enfermedades cardiovasculares, ictus, diabetes y deterioro cognitivo, y aumenta de forma notable el riesgo de accidentes laborales y de tráfico. Aun así, sigue siendo una patología infravalorada tanto a nivel social como institucional, según Europa Press.
Con el objetivo de cambiar esta realidad, SEPAR ha dedicado el Año SEPAR 2025/2026 a los trastornos respiratorios del sueño. La iniciativa busca sensibilizar a la población, formar a los profesionales sanitarios y situar la apnea del sueño como una prioridad de salud pública.
Dentro de este esfuerzo divulgativo, la sociedad científica ha lanzado un podcast en el que especialistas conversan con personas conocidas que conviven con enfermedades respiratorias. El primer episodio incluye el testimonio del cantante Francisco González, que relata cómo la apnea del sueño afectó gravemente a su vida cotidiana y a su seguridad. Llegó incluso a quedarse dormido al volante, poniendo en riesgo su vida y la de otras personas. Su historia visibiliza uno de los peligros más desconocidos de esta enfermedad cuando no se trata a tiempo.
Desde SEPAR insisten en la importancia de reconocer los síntomas: ronquidos intensos, pausas respiratorias durante el sueño, somnolencia diurna excesiva, dificultad para concentrarse o cansancio persistente. Detectarlos a tiempo puede marcar una gran diferencia.
“La apnea del sueño es una enfermedad frecuente, tratable y controlable”, recuerdan los especialistas. Un diagnóstico precoz no solo mejora la calidad de vida, sino que previene complicaciones graves y reduce riesgos evitables. Dormir bien no es un lujo. Es una necesidad básica para la salud y la seguridad de todos.