La tarde del jueves se tiñó de conmoción y preocupación en la localidad de Calella, en la provincia de Barcelona. Una madre y su hija permanecen ingresadas en estado muy grave tras sufrir una agresión en el interior de su propio domicilio. Desde ese momento, los Mossos d’Esquadra mantienen un amplio dispositivo para localizar al presunto agresor, que sigue en paradero desconocido.
Según el programa de Ana Rosa, el agresor, que había tenido una relación con la hija, accedió escalando a la vivienda y golpeó a ambas mujeres con una olla express. La hija está en muerte cerebral.
Hay grabaciones de cámaras de seguridad de la urbanización
Al agresor, de origen magrebí, le constan antecedentes de violencia machista
Los hechos ocurrieron alrededor de las 15.00 horas, cuando, por causas que todavía se investigan, se produjo una agresión violenta dentro de la vivienda familiar. La tranquilidad habitual del barrio se rompió de golpe, dando paso a escenas de urgencia, nerviosismo y dolor. Vecinos alertaron a los servicios de emergencia tras escuchar ruidos y percatarse de la gravedad de la situación.
Hasta el lugar se desplazaron rápidamente varias patrullas de los Mossos d’Esquadra y efectivos del Sistema d’Emergències Mèdiques. Los sanitarios atendieron a ambas víctimas en el domicilio y, dada la extrema gravedad de las lesiones, procedieron a su traslado inmediato a un centro hospitalario. Por el momento, no han trascendido detalles sobre su evolución, aunque el pronóstico sigue siendo reservado.
La investigación se centra ahora en reconstruir qué ocurrió exactamente dentro de la vivienda y cuál es la relación del agresor con las víctimas. Las autoridades trabajan con máxima cautela, evitando especulaciones, mientras recaban pruebas y toman declaración a posibles testigos del entorno cercano, según Europa Press.
Desde el primer momento, la policía catalana activó un operativo de búsqueda para localizar al presunto autor de la agresión. El caso se investiga como un delito grave, y no se descarta ninguna hipótesis. La prioridad, según fuentes policiales, es detener al agresor cuanto antes para garantizar la seguridad y esclarecer los hechos.
La noticia ha generado una profunda consternación en Calella, una localidad que no está acostumbrada a episodios de violencia de este calibre. Vecinos y vecinas han expresado su incredulidad y su apoyo a la familia afectada, mientras el suceso reabre el debate sobre la violencia en el ámbito doméstico y la necesidad de detectar a tiempo situaciones de riesgo.
Desde los cuerpos de seguridad se insiste en la importancia de la colaboración ciudadana. Cualquier información, por pequeña que parezca, puede resultar clave para avanzar en la investigación. Asimismo, recuerdan que existen recursos y canales de ayuda para quienes se encuentren en situaciones de violencia o amenaza.
Mientras tanto, la ciudad permanece pendiente de la evolución de la madre y la hija, con la esperanza de que puedan superar este episodio crítico. El caso sigue abierto y bajo secreto parcial, pero deja una huella profunda: la de una comunidad golpeada por la violencia y un recordatorio de que la protección y la prevención siguen siendo retos fundamentales para la sociedad.