El contacto de piel fortalece el cerebro de los bebés prematuros para manejar emociones y estrés

25 de septiembre de 2025
1 minuto de lectura
Bebé I Freepik

Un estudio revela cómo la cercanía física con los padres ayuda a los prematuros a desarrollar habilidades emocionales y de manejo del estrés

El contacto piel con piel, también llamado método canguro, no es solo un gesto de cariño. Para los bebés prematuros, puede ser un verdadero estímulo para su cerebro. Un estudio del Instituto Neurológico Burke en White Plains, Nueva York, analizó a 88 bebés nacidos antes de las 32 semanas. Los investigadores registraron cuántos minutos al día cada bebé recibía contacto piel con piel durante su estancia en el hospital. La media diaria fue de 24 minutos, con sesiones que duraban alrededor de 70 minutos, principalmente a cargo de las madres.

Cuando los bebés fueron evaluados con tomografías cerebrales cerca de la edad que deberían haber nacido a término, los resultados fueron reveladores. Aquellos que recibieron más contacto mostraron un mayor desarrollo en áreas del cerebro relacionadas con la regulación emocional y el manejo del estrés, como el cíngulo y las radiaciones talámicas anteriores. Aunque el estudio no prueba una relación directa de causa y efecto, sí sugiere una fuerte asociación entre la cercanía física y el desarrollo cerebral.

La doctora Katherine E. Travis, autora del estudio, destaca que estos hallazgos refuerzan lo que otros estudios ya muestran: el contacto piel con piel beneficia el sueño, la función cardíaca y pulmonar, el crecimiento, y disminuye el dolor y el estrés. Pero más allá de eso, podría estar influyendo directamente en cómo el cerebro de los bebés prematuros se conecta y organiza durante las primeras semanas de vida, según ha publicado Infosalus.

Más allá del abrazo: conexiones que duran

El estudio también subraya que la calidad y duración del contacto importa. Sesiones más largas se asociaron con indicadores de una mayor difusividad en el cerebro, lo que sugiere que el tejido cerebral tiene más libertad para desarrollarse y formar nuevas conexiones. Esto podría facilitar que los bebés manejen mejor sus emociones y su respuesta al estrés desde muy temprano.

Además, estas asociaciones se mantuvieron incluso después de considerar factores como la edad gestacional al nacer, el nivel socioeconómico o la frecuencia de visitas familiares. Esto refuerza la idea de que las experiencias tempranas de cuidado, aunque simples, tienen un impacto significativo en el desarrollo cerebral.

Travis concluye que el contacto piel con piel no solo crea vínculos afectivos, sino que también ayuda a los bebés prematuros a fortalecer su cerebro. Aunque el estudio se realizó en un solo hospital y con un número limitado de bebés, abre la puerta a futuras investigaciones sobre cómo el afecto temprano puede moldear la salud cerebral y emocional a largo plazo.

No olvides...

Sanidad retira del mercado las cremas dermatológicas ‘MediHoney’ por posible contaminación

La decisión se ha tomado debido a que los procesos de fabricación no eran adecuados y podrían dar lugar a…

El desconocimiento de los síntomas del cáncer ocular y su baja frecuencia retrasan el diagnóstico

En España se registran alrededor de 164 casos de tumores intraoculares al año El desconocimiento de los síntomas del cáncer…

Sanidad alerta del fuerte descenso en el uso del preservativo entre jóvenes de 15 a 18 años

Los últimos datos oficiales muestran un retroceso sostenido en la protección sexual adolescente…

La sangre seca permite detectar infecciones incluso siete años después de la muestra

La correcta conservación de estas muestras abre nuevas vías para la investigación y la salud pública…