Banco Santander afronta el arranque de 2025 con buenas perspectivas. Según adelantará Ana Botín este viernes en la junta general de accionistas, la entidad cerrará el primer trimestre con una rentabilidad sobre capital tangible (RoTE) del 15,7%, en línea con su objetivo anual del 16,5%. Este dato excluye los costes de los bonos AT1.
La presidenta de la entidad subrayará que el CET1 —indicador clave de solvencia— se situará en el 12,9%, mientras que el valor contable tangible por acción más dividendo crecerá más del 14%. Todo ello refuerza los planes del banco de mantener sus metas a pesar de la tensión económica internacional.
Botín destacará que la diversificación internacional del grupo es clave ante la volatilidad. «Es precisamente en los momentos difíciles cuando más se aprecia», afirmará, aludiendo a las últimas medidas arancelarias anunciadas en Estados Unidos. Aun así, el banco mantiene sus previsiones: ingresos por 62.000 millones, costes a la baja y un coste del riesgo controlado, según una información de Europa Press.
Santander asegura que los ingresos del primer trimestre se mantendrán estables, mientras que los costes se reducirán en euros corrientes respecto al año anterior. Esto supondrá una mejora de 50 puntos básicos en eficiencia, con la calidad crediticia dentro de los márgenes previstos.
La junta votará también la reelección como consejeros de Ana Botín, Héctor Grisi y otros miembros del consejo. Además, se aprobará un dividendo final de 11 céntimos por acción, un 19% más que en 2023, junto con programas de recompra que llevarán la remuneración total al accionista a 6.300 millones de euros.