La posibilidad de que el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, pueda liderar una candidatura amplia de izquierdas en unas futuras elecciones generales ha abierto un intenso debate entre las formaciones progresistas y soberanistas, que ya empiezan a mover ficha ante un escenario de reconfiguración política.
El dirigente republicano dejó recientemente la puerta abierta a encabezar un proyecto unitario si eso servía para recomponer el espacio de la izquierda alternativa al PSOE. Sus palabras han sido interpretadas como un intento de ocupar el vacío de liderazgo existente tras la retirada de Yolanda Díaz de una futura candidatura estatal.
En el entorno de los partidos situados a la izquierda del PSOE predominan, por ahora, la prudencia y las peticiones de mayor claridad. Tanto Comuns como IU consideran que ha llegado el momento de concretar propuestas, alianzas y programa antes de hablar de liderazgos o nombres.
Desde IU, Enrique Santiago ha insistido en que ya no basta con declaraciones públicas y ha reclamado “papeles encima de la mesa” para abordar cuestiones como el programa común, las fuerzas participantes y el modelo organizativo. También dentro de la formación existe cierta preocupación por evitar personalismos o “hiperliderazgos” en la reconstrucción del espacio progresista.
Los Comuns, por su parte, quieren conocer hasta qué punto el movimiento de Rufián responde a una estrategia pactada dentro de ERC y si existe realmente voluntad de construir alianzas estables con fuerzas no independentistas. Aun así, reconocen el tirón político y mediático del portavoz republicano.
Mientras tanto, Movimiento Sumar valora positivamente cualquier iniciativa que favorezca la unidad electoral y considera imprescindible acelerar la definición de una nueva candidatura y una nueva marca política de cara al próximo ciclo electoral.
En Podemos, la recepción ha sido más favorable. Sectores del partido ven con buenos ojos una posible fórmula compartida entre Rufián e Irene Montero como manera de revitalizar el espacio progresista y combinar una visión estatal con otra plurinacional. Aun así, desde la formación morada aseguran que respetarán los tiempos internos de ERC antes de avanzar en cualquier planteamiento.
Más Madrid también reconoce el potencial electoral de Rufián, aunque coincide con otras formaciones en que es necesario aclarar qué tipo de candidatura pretende construir y con qué socios contaría.
No todas las fuerzas, sin embargo, contemplan una alianza de este tipo. Adelante Andalucía ya ha descartado integrarse en un frente encabezado por el dirigente republicano. Su líder, José Ignacio García, ha defendido mantener una candidatura andalucista propia y alejada de las dinámicas políticas estatales.
En paralelo, tanto EH Bildu como Bloque Nacionalista Galego mantienen su apuesta por conservar autonomía electoral, aunque abiertos a colaboraciones parlamentarias puntuales.
Dentro de ERC, la posición oficial sigue siendo que Rufián continúa siendo su referencia para unas futuras elecciones generales, aunque sin cerrar la puerta a acuerdos con otras fuerzas si se producen avances en la construcción de un espacio compartido.