El Museo del Prado ha presentado este martes la exposición Prado. Siglo XXI, una muestra que conmemora los primeros 25 años del milenio y que permanecerá abierta al público hasta el 27 de septiembre. Durante el acto, el director de la pinacoteca, Miguel Falomir, ha reivindicado la trayectoria reciente del centro, definiéndolo como un museo «estable en lo institucional, al margen de escándalos» y responsable con sus obligaciones financieras.
Falomir ha aprovechado la presentación para desmitificar la idea generalizada de que el Prado es un museo «cerrado» donde ya está todo hecho. Para rebatirlo, ha destacado que en este cuarto de siglo la institución ha multiplicado su espacio expositivo, abre 49 días más al año y ha logrado duplicar su número de visitantes gracias a una constante «voluntad transformadora».
El crecimiento patrimonial es uno de los ejes centrales de esta celebración, registrando la incorporación de 14.203 nuevas piezas mediante adquisiciones, donaciones y asignaciones ministeriales. El desglose incluye 992 pinturas, 110 esculturas, 3.655 dibujos, 4.516 estampas y 5.000 fotografías; un grueso de obras del cual aproximadamente el 12% se encuentra actualmente expuesto al público.
La muestra, que ha supuesto un coste de 369.763 euros, condensa este balance a través de una cuidada selección de 98 piezas, material audiovisual y diversos recursos expositivos. La iniciativa cuenta con el respaldo clave de la Fundación Amigos del Museo del Prado, cuya masa social ha experimentado un crecimiento espectacular en este periodo, pasando de 4.400 colaboradores a un total de 48.135.
Desde la Fundación han detallado que su aportación económica en estos 25 años supera los 32 millones de euros, a los que se suman 56 obras donadas directamente. Como conclusión, el comisario y director adjunto de Conservación, Alfonso Palacio, ha zanjado que el balance demuestra que el museo «está bien, con fuerza y con mucho músculo» tanto en su gestión administrativa y económica como en su proyección científica.