La visita de León XIV a la capital española ha llegado a su fin con una de las imágenes más emotivas de su estancia. Cerca de 12.000 voluntarios se reunieron en Ifema para acompañar al Pontífice en su último acto en Madrid antes de partir hacia Barcelona. La despedida estuvo marcada por los aplausos, los cánticos y las muestras de cariño hacia un Papa que ha protagonizado una intensa agenda durante su viaje apostólico por España.
El ambiente festivo comenzó incluso antes de su llegada, con actuaciones musicales y testimonios de participantes que quisieron agradecer el trabajo realizado por quienes han colaborado en la organización de los distintos eventos. Aclamado entre vítores, León XIV recorrió el recinto saludando a los asistentes y dedicando palabras de reconocimiento a quienes han contribuido de forma desinteresada al éxito de la visita. El Pontífice destacó especialmente el entusiasmo mostrado por miles de personas que, según recordó, llegaron incluso a pedir días libres en sus trabajos para poder ayudar.
Durante su intervención, León XIV quiso agradecer el esfuerzo realizado por los voluntarios y aprovechó la ocasión para lanzar una reflexión sobre la importancia de la gratuidad, la solidaridad y el servicio a los demás. El Papa defendió que los cristianos están llamados a ser la «levadura de la gratuidad» en una sociedad cada vez más influida por la búsqueda del beneficio y el interés personal.
En este sentido, subrayó que el verdadero crecimiento no debe medirse únicamente desde una perspectiva económica, sino también humana, ética y espiritual. Para el Pontífice, el compromiso demostrado por los voluntarios representa un ejemplo de esa forma de actuar basada en la entrega y la generosidad.
León XIV agradeció «de todo corazón» la implicación de quienes han colaborado en la organización de los actos celebrados en Madrid y aseguró que su labor ha contribuido a hacer una ciudad más cercana a los valores del Evangelio. Con un mensaje de esperanza y servicio, animó a los presentes a seguir trabajando con humildad y solidaridad, poniendo así el broche final a una visita que ha dejado una profunda huella entre miles de fieles y colaboradores.